escribe mariant...

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GRACIAS POR VISITAR MI PQUEÑO RINCÓN DE LETRAS, ESPERO PASES UN RATO AMENO Y ENTRETENIDO.

Iré escribiendo aquí algunas historias protagonizadas por el Gran Espíritu, mi personaje de Madre Loba y sus vivencias con Clara y puede que alguna que otra historia donde me lleve la imaginación y la fantasía.

Mi deseo de nuevo de que sean del agrado de quien se acerca a leer.

lunes, 17 de mayo de 2010

MADRE LOBA. La decisión.


. – Amaneció un día claro y despejado – continuó el relato –Comprendí que podías entenderme mejor aún que mis crías. Podía compartir cosas a otro nivel, un alivio a mi soledad. Nunca me había pesado hasta que apareciste y en sólo unas horas dejé vagar mi mente en las posibilidades y me dije que quizá habías sido un regalo y un alivio de mi destino. La idea de que te quedases conmigo tomaba cada vez más forma. Yo podía enseñarte todo lo que había aprendido y tú aportarías la alegría de participar en un conocimiento que excedía a mi especie – el brillo de sus ojos cambió haciéndome sentir aún más empatía con este asombroso animal. Ajena a mis pensamientos la loba continuó – Como siempre nos acercamos al río y cacé un conejo como comida a mis lobeznos y para entrenarlos. Observé tu cara de asco y comprendí el primer problema, enseñar a comer de nuevo a una cría humana de tres o cuatro años que tendrías entonces. Una morera cercana de la que comenzaste a comer solucionó la cuestión momentáneamente. Buscar frutos del bosque era una posible solución si te repelía la carne. Pasamos el resto del día deambulando y con mi atención más en ti que en mis crías. Mi entusiasmo mostrándote cosas crecía por momentos y más al notar la atención y entendimiento que mostrabas. Llegó la noche y buscamos acomodo en otra oquedad del terreno. Te miré preocupada, sólo habías comido moras y decidí que al día siguiente te llevaría a algunos árboles frutales aunque tuviésemos que acercarnos más a los territorios del hombre.
Detuvo un momento su relato y de nuevo entendí que me dejaba tiempo para que buscase en mis registros mentales. El correr de un día, las subidas y bajadas de un interminable caminar por los bosque, juegos con los lobeznos y mi atención a sus indicaciones comenzaron a encontrar luz en la oscuridad en los que habían estado esos años. Como comprendiendo mis pensamientos ella continuó la historia.
,- Amaneció otro día y ya casi había iniciado la marcha para acercarnos a alimentos que pudieses ingerir cuando sentir la llamada del espíritu del bosque.
. – No recuerdo que te alejases – dije espontánea.
. – No era necesario – la mirada de Madre Loba se dulcificó – el espíritu está en todas partes, para comunicase con él sólo requería concentración para oír su voz en mi interior – ladeó la cabeza – Veo que tu mente se abre y recuerdas cada vez mejor – afirmé con un gesto de la mía – Su llamada fue de atención, una recriminación por mis actos y las ideas que había comenzado a albergar respecto a ti. Dijo que gran número de hombres se acumulaba en la entrada de los bosques y que yo sabía la razón.

Respiré hondo alzando la vista a la luna que ahora estaba más baja, a nivel de los árboles cercanos.
. – Esos hombres me buscaban a mi ¿ no?. El espíritu del bosque te prohibió que te quedases conmigo ¿ Verdad?.
. – No funciona así. Cuando se te otorga un don que te hace distinta, más sabia, se supone que esa sabiduría debe ser capaz de guiar tus acciones y tus pasos. Él recordó que toda acción tiene una reacción y unas consecuencias.


Continuará....
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